Marta Hernández, en el centro de la imagen, durante la ceremonia.

Marta Hernández, nueva académica correspondiente de la AVETCYL

​En su intervención explicó que “existen 100 millones de veces más bacterias en el planeta que estrellas en el firmamento”
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El Paraninfo Gordón Ordás del Edificio El Albéitar de la Universidad de León acogió el acto solemne de incorporación a la Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León (AVETCYL) de Marta Hernández Pérez como nueva académica correspondiente, en una ceremonia en la que pronunció una conferencia titulada ‘Microbioma: un mundo interior’.


En su intervención comenzó por apuntar que vivimos en un mundo repleto de microorganismos, y explicó que “existen 100 millones de veces más bacterias en el planeta que estrellas en el firmamento”,que además se crearon antes que nosotros, ya que algunas que se han podido recuperar de piedras ámbar han sido datadas con una antigüedad de entre 34.000 y 170.000 años.


Marta Hernández dijo que compartimos un mundo de microorganismos vivos microscópicos que “habitan con y dentro de nosotros, los animales, las plantas y los insectos”. Son además responsables de la elaboración de algunos alimentos que consumimos, e incluso “hay microorganismos que viven dentro de otros microorganismos”.


Es por ello que el microbioma desempeña un importante papel para la salud, lo que se puede comprobar al conocer que la esperanza de vida en Europa era de 34 años en 1800 (26 en África), y en 1900 había subido tan solo hasta los 47 años, ya que cerca de la mitad de los fallecimientos eran provocados por las enfermedades infecciosas. El descubrimiento de antimicrobianos como la arsfenamina, la sulfamida o la penicilina y otros antibióticos, han hecho posible que la esperanza de vida se haya incrementado de forma muy notable y en el 2015 fuera de 78 años en Europa y de 62 en África.


En la actualidad, comentó la nueva académica, “las causas de fallecimiento en países desarrollados debidas a enfermedades infecciosas directas se estiman en un 3%, siendo las enfermedades coronarias y el cáncer las causas principales de muerte”.


SOMOS LO QUE COMEMOS


En el intestino de las personas existen microorganismos que le van colonizando desde el nacimiento y forman la microbiota, que juega un papel importante en relación con la salud y las enfermedades humanas, y que está relacionada directamente con los alimentos que consumimos, haciendo honor al dicho ‘somos lo que comemos’, aunque también está influida por otros factores, como puede ser la restricción del sueño.


En el apartado de conclusiones, la nueva académica comentó que es posible que asistamos a “la secuenciación del genoma completo de cada individuo al nacer”, que se adjuntará a su historia clínica, procedimiento que en los animales podría mejorar los procesos productivos y rentabilizar las explotaciones, pero que en el caso de los seres humanos conlleva “unas implicaciones éticas muy importantes”, ya que se podría conocer de forma anticipada “la propia salud de uno mismo a lo largo de la vida”.


Finalmente, Hernández alertó sobre el “negocio de salud” en el que se puede convertir el conocimiento de microorganismos beneficiosos, que en principio parece “difícil de legislar puesto que no se puede patentar la vida”, y concluyó sus palabras abogando por “conservar la variabilidad genética”, que entiende que debería ser una prioridad, no solo a nivel de colecciones genómicas, sino a nivel vital porque, “cuan más diversos, mayor riqueza”.