Imagen de archivo de la Mesa del Lobo, bajo la presidencia del consejero Jesús Oria (Foto: Nacho Romero)

Cantabria aprueba un plan para la convivencia entre el lobo y la ganadería

De esta forma, pretenden cumplir con la conservación de esta especie y, al mismo tiempo, garantiza la compatibilidad con la ganadería extensiva
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El Gobierno de Cantabria ha aprobado un plan de gestión del lobo como herramienta fundamental que, atendiendo a la demanda social y enmarcado en los conocimientos científicos y técnicos existentes en la actualidad, garantice la supervivencia del lobo sin que ello suponga una amenaza para la actividad ganadera.


La Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación, tras la modificación de la Ley de Caza que creaba los planes de gestión para especies cinegéticas de interés comunitario, asegura con este plan el cumplimiento de la normativa europea en materia de conservación de esta especie y, al mismo tiempo, garantiza la compatibilidad con la ganadería extensiva, actividad económica que se considera clave para la economía y el equilibrio territorial de Cantabria.


El documento señala los criterios para asegurar que los controles de ejemplares que se realicen lo sean con el mayor rigor técnico y teniendo la existencia de daños como el principal factor a la hora de determinar la intensidad del control. Además, establece que la caza también podrá utilizarse como herramienta de control bajo determinadas premisas y condicionantes.


La norma contempla la subrogación por parte de la Administración regional de la responsabilidad de los daños producidos por el lobo fuera de los terrenos cinegéticos en los que es titular, lo que en la práctica implica que, desde la entrada en vigor de este plan de gestión, los daños que produzca el lobo en toda Cantabria serán abonados por la Administración regional, con independencia de la titularidad cinegética de los terrenos.


El Gobierno de Cantabria busca dar a la conservación del lobo la seguridad jurídica de un marco normativo específico que considere los aspectos biológicos, ecológicos y sociales, basado en los conocimientos científicos y técnicos existentes en la actualidad y en una gestión adaptativa que responda adecuadamente a la evolución de la especie y su entorno.


Así mismo, este plan tiene como objetivo lograr que los daños que el lobo produzca en la ganadería extensiva no hagan inviable o condicionen de manera relevante su mantenimiento y mejora en la Comunidad Autónoma, considerando que se trata de una actividad económica clave para las zonas rurales y que, por tanto, es esencial para luchar contra el despoblamiento, además de jugar un papel crucial en la conservación de la biodiversidad y los paisajes de Cantabria.


Partiendo de esa base, el plan considera el control de ejemplares de lobo como una herramienta más para conseguir sus objetivos y nunca como un fin en sí mismo, formando parte de un conjunto de medidas que van desde la compensación de los perjuicios causados en las explotaciones ganaderas, la aplicación de medidas preventivas de los daños, el reconocimiento de los servicios ambientales que presta la ganadería extensiva y el fomento de un cambio en la percepción del lobo por parte del conjunto de la ciudadanía que minimice el conflicto social y elimine la crispación del escenario de gestión de la especie.

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