Demuestran que el cerdo es un reservorio del MERS-CoV

Un grupo de investigadores ha descubierto que el virus MERS-CoV no sólo infecta a dromedarios, sino también a llamas y cerdos
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El síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) es una enfermedad respiratoria vírica zoonótica provocada por un coronavirus (MERS-CoV) y fue detectado por primera vez en Arabia Saudita en 2012, tal y como informa la Organización Mundial de la Salud (OMS).


Esta enfermedad, que ha causado la muerte en un 35% de los casos según las últimas cifras de la OMS, hasta ahora se pensaba que se transmitía por contacto directo o indirecto con dromedarios infectados. Si bien, un grupo de investigadores del IRTA-CReSA, junto con la ayuda del Centro Médico Erasmus en Rotterdam y la Universidad de Hannover, han llevado a cabo un estudio que ha demostrado por primera vez que el MERS-CoV también puede afectar a otras especies de animales que pueden actuar como reservorio del patógeno. 


“Por primera vez este virus es capaz de infectar un tipo de células de órganos del sistema respiratorio, como pulmones, tráqueas y bronquios, y del sistema linfático como el timo, tanto de cerdos como de llamas que expresan una proteína particular en su superficie”, indican los expertos.


Según explican desde el IRTA-CReSA, “los científicos han analizado muestras de tejido de animales infectados con el virus MERS-CoV para determinar la vía de entrada del virus en las células. Han comprobado que las células que se infectan con el virus son las que tienen la proteína DPP4. Esta proteína actúa como receptora y permite que el virus entre en los tejidos”.


Sin embargo, el equipo de investigación hace hincapié en que es muy posible que haya otros factores que permiten la entrada del virus a parte de la proteína DPP4.


SÍNDROME RESPIRATORIO DE ORIENTE MEDIO


No se conocen bien los orígenes del virus, pero según se desprende del análisis de varios de sus genomas, se cree que el virus habría podido originarse en murciélagos y haberse transmitido a los camellos en algún momento de un pasado lejano, indica la OMS.


Tampoco se dispone actualmente de vacuna ni de tratamiento específico.


Entre los síntomas más típicos señalan la “fiebre, tos y dificultad para respirar”. Además, también se han reportado síntomas gastrointestinales que incluían diarreas. Por otro lado, apuntan que “aunque la neumonía es común, no siempre está presente”.


Por último, los expertos inciden en la bioseguridad, “cualquier persona que visite granjas, mercados, establos u otros lugares donde haya animales debe practicar las medidas de higiene, como lavarse las manos antes y después de tocar animales, y evitar el contacto con animales enfermos”, concluyen.