Europa quiere mejorar la gestión del uso de pesticidas en la comida

Tras la renovación del uso de glifosato en 2017, la Eurocámara designa una comisión especial para investigar el proceso de autorización de los pesticidas en la Unión Europea
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Después de la polémica por la renovación del uso del glifosato en el año 2017, un herbicida clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”, la Eurocámara quiere garantizar la transparencia del proceso de autorización de los plaguicidas en la Unión Europea (UE) a pesar de que “estos y sus sustancias activas se someten a un control continuo en la UE, explican desde el Parlamento Europeo.


Y es que, “alrededor del 50% de la comida examinada en 2016 por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) contenía residuos pesticidas, y un 3,8% sobrepasaba los límites legales”, apuntan.


Así, en febrero de 2018, el Parlamento designó una comisión especial para investigar el proceso de autorización de los pesticidas en la Unión Europea.


El pleno respaldó el 16 de enero de 2019 un informe final de la Comisión que pedía procesos más transparentes que asegurasen la responsabilidad política, donde se reclamaba que se pusiera fin al uso de plaguicidas en grandes extensiones próximas a escuelas, guarderías, parques, hospitales, clínicas de maternidad y residencias, además de demandar estudios sobre la carcinogenicidad del glifosato y establecer niveles máximos de residuos en el suelo y las aguas residuales, así como para proteger la salud humana y el medio ambiente, se promovieran la gestión de plagas con el bajo consumo de plaguicidas y se priorizaran métodos no químicos.


Finalmente, el pasado 12 de febrero de 2019, el Parlamento aprobó el informe para implementar mejor la directiva sobre el uso sostenible de estos pesticidas.


ACCESO A ESTUDIOS SOBRE SEGURIDAD ALIMENTARIA


En diciembre de 2018, el Parlamento votó a favor de actualizar la regulación sobre la seguridad alimentaria en la UE en todas las etapas de la cadena alimentaria, desde la seguridad animal, hasta la protección de las plantas y la producción.


Las nuevas reglas pretenden garantizar el acceso público a los estudios con los que trabaja la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria para evaluar el riesgo de los productos alimentarios y asegurar que éstos sean fiables, objetivos y transparentes.


En este área los veterinarios resultan clave, ya que, como comentaba la veterinaria Marta Marín a este medio, “se encuentran presentes en todos los eslabones de la cadena alimentaria, desde la granja hasta la mesa”.

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