Monique Eloit, directora general de la OIE.

Los gobiernos, más conscientes sobre el uso de antimicrobianos en animales

Las cifras de la OIE muestran una evolución positiva a nivel mundial en la regulación y el seguimiento del uso de antimicrobianos en animales
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El uso indebido y excesivo de antimicrobianos en animales y humanos ha contribuido a la emergencia de bacterias resistentes a los tratamientos antibióticos. Este fenómeno, conocido como resistencia a los antimicrobianos, se ha convertido probablemente en uno de los problemas de salud más importantes del siglo XXI.


Por ello, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) es uno de los estamentos implicados en concienciar sobre el uso adecuado de antibióticos. Concretamente, una de las acciones que lleva a cabo la OIE es el informe anual sobre los agentes antimicrobianos destinados a ser utilizados en los animales. Dicho informe se basa en los datos ofrecidos voluntariamente por 155 países desde 2015 a 2017.


“La OIE pretende ayudar a los países, independientemente de los recursos financieros que tengan, a garantizar que los antibióticos y otros medicamentos veterinarios importantes se utilicen de forma prudente y responsable. Una de las recomendaciones clave de la OIE es que los países suspendan progresivamente el uso de promotores del crecimiento", indica Monique Eloit, directora general de la OIE.


Uno de los datos destacados del informe es que el uso de antimicrobianos como promotores del crecimiento ha disminuido de 60 a 45 países desde el último informe. Sin embargo, los antimicrobianos claves, clasificados por la OMS (Organización Mundial de la Salud) como “Antimicrobianos de Importancia Crítica,” como la colistina, se continúan utilizando frecuentemente en varias regiones con este propósito. “Debido a esta práctica, muchos de los medicamentos que consideramos eficaces en la actualidad se encuentran en peligro, tanto para los animales como para las personas”, señala la OIE.


En este sentido, señalan que el desarrollo de un marco regulatorio sólido constituye un componente clave para proteger a los agentes antimicrobianos asegurando su uso responsable y prudente tanto en la sanidad como en la producción animal.


Además, aseguran que se trata de un instrumento poderoso para eliminar su uso como promotores del crecimiento, al tiempo que reconoce que los enfoques voluntarios pueden ser efectivos en ciertos países. El informe muestra una evolución positiva, con 72 países que no disponen de un marco reglamentario sobre el uso de promotores del crecimiento, lo cual representa una disminución con respecto al primer informe, que indicaba que 110 países carecían del mismo. Esta disminución sugiere un progreso considerable en la implementación de regulaciones sobre el uso de agentes antimicrobianos.


"Si bien muchos países ya han tomado medidas clave, como el establecimiento de sistemas de vigilancia y la regulación del uso de antimicrobianos en la salud humana y animal, todavía nos queda un largo camino por recorrer", asegura Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.


MÁS PAÍSES SE SUMAN A COOPERAR


El hecho de que cada año más países suministren no sólo datos cualitativos sino también cuantitativos, como las cantidades de agentes antimicrobianos utilizados, es “alentador”. El tercer informe registra un aumento del 32% de los datos cuantitativos desde que comenzó la recolecta de datos. Desde la OIE hacen hincapié en que la participación de todos los sectores involucrados en la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos tanto reguladores, como veterinarios, agricultores, empresas y la industria alimentaria, “es fundamental”.


“Los antimicrobianos son importantes para proteger la salud de las personas y de los animales, así como los medios de subsistencia y la seguridad e inocuidad de los alimentos, pero estos medicamentos deben usarse de manera responsable,” declara José Graziano da Silva, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.


“Alentamos a los países a que se comprometan con todos los sectores involucrados en promover el uso prudente y responsable de estos medicamentos fundamentales, incluso en los sectores agrícolas”, añadió.


A pesar de las mejoras observadas, la OIE advierte que la comunidad internacional debe mantener como objetivo el refuerzo de la capacidad de las autoridades competentes de los países para regular el uso de antimicrobianos en animales a nivel nacional.

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