Los veterinarios recomiendan vigilar las enfermedades parasitarias

Los veterinarios advierten sobre el riesgo de contagio de enfermedades parasitarias en las mascotas como la leishmaniosis o la filariosis, aconsejando una serie de pautas que podrían salvarles la vida
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Tener una mascota puede suponer muchos beneficios para las personas que deciden convivir con una, pero lo cierto es que se tratan de animales que, al igual que los humanos, pueden padecer enfermedades o infecciones que en algunos casos han sido provocadas por parásitos.


Para preservar la salud y el bienestar del animal, es importante conocer la responsabilidad que implica ser dueño de una mascota y para ello, los profesionales veterinarios ofrecen consejos en relación a este tipo de enfermedades.


Desde el Colegio de Veterinarios de Valencia advierten que la detección precoz de las enfermedades parasitarias en los animales puede salvarles la vida, ya que, sobre todo durante el verano, tanto “mosquitos como garrapatas han podido picarles, contagiándolos con alguna enfermedad”.


En este sentido, los veterinarios del Colegio recomiendan que “cuando bajan las temperaturas, se trata de un buen momento para detectar si efectivamente el animal ha sido contagiado”. De esta manera, “el veterinario podrá realizarle una analítica o un test de sangre para comprobarlo”.


ICOV Valencia

Imagen del Ilustre Colegio de Veterinarios de Valencia.


ENFERMEDADES PARASITARIAS MÁS COMUNES


Seguramente, muchos propietarios de mascotas hayan oído hablar de la enfermedad parasitaria denominada filariosis, o también conocida como “gusano del corazón”, ya que sus animales pueden estar infectados con ella.


La filaria se trata de un gusano que desarrolla su vida en la circulación sanguínea del perro provocándole alteraciones graves en el organismo, afectándoles tanto a ellos como a los humanos.



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Imagen: Universidad CEU Cardenal Herrera 


Los expertos de la Universidad Cardenal Herrera del CEU (UCH) explican que esta enfermedad se transmite “mediante la picadura de un mosquito, que transporta las larvas de la filaria de la circulación de un animal enfermo ya infestado, a otro sano. Una vez en la circulación sanguínea, la larva de filaria se desarrolla y crece hasta alcanzar la edad adulta, puede vivir en el animal en el que se ha ‘hospedado’ hasta siete años, distribuyéndose y acumulándose principalmente en el lado derecho del corazón y en arteria y venas pulmonares”.


Aunque “actualmente dispongamos de medicamentos idóneos para acabar con la filaria una vez la mascota esté infectada, es mucho más fácil prevenir la enfermedad evitando zonas con mosquitos y usando mosquiteras”, apuntan desde la Universidad.


Además del gusano del corazón, otra de las enfermedades que más afectan a los canes suele ser la leishmaniosis.


Esta enfermedad parasitaria “es causada por protozoos del género Leishmania y afecta al perro manifiestándose con un amplio espectro de situaciones patológicas, desde infecciones asintomáticas a procesos muy graves de terminación fatal”, informan los veterinarios de la Clínica Veterinaria Alfonso X.


Por su parte, desde La Clínica Veterinaria subrayan que “la leishmania completan su ciclo biológico en dos hospedadores: dentro de algunas células del perro, que actúa como reservorio, y en el tubo digestivo de un insecto del género Phlebotomus, que actúa como vector”.


Para prevenir que esto suceda recomiendan “evitar sacar a los perros cuando amanezca y cuando atardezca, entre primavera y otoño, ya que es el momento de mayor actividad de los insectos que la transmiten, además de usar repelentes para moscas y mosquitos, antiparasitarios externos e incluso mosquiteras en zonas de alto riesgo”.

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