Milo, el cachorro intervenido, en manos del veterinario Erik Clary.

Dan esperanzas de caminar a un perro que nació con las patas al revés (VÍDEO)

Un cachorro de sabueso ha sido intervenido en el Hospital Veterinario de Oklahoma para corregir la deformación de sus patas delanteras, que en lugar de encontrarse hacia arriba, estaban hacia abajo, dificultándole caminar.
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Los veterinarios del Hospital Veterinario de Oklahoma (OSU, por sus siglas en inglés), han conseguido que Milo, un perro sabueso de cinco semanas de edad, tenga esperanzas de poder caminar tras haber nacido con las patas delanteras al revés, una condición “extremadamente rara”, señalan desde el propio Hospital.


El cachorro llegó al Centro de Ciencias Veterinarias de la Universidad Estatal de Oklahoma después de que fuera entregado en un centro de rescate de animales. Allí, fue atendido por el doctor Erik Clary, profesor asociado de cirugía de animales pequeños del Hospital Médico Veterinario del centro.


“Evaluamos a Milo con nuestro moderno escáner de tomografía computarizada e identificamos su problema como una dislocación congénita de ambos codos fuera de la articulación, lo que le impedía caminar. Por más que lo intentaba, lo máximo que podía era arrastrarse”, relata Clary.


Gracias al centro de rescate, que fue el que se hizo cargo del costo de la cirugía, el doctor y su equipo pudieron realizar la operación el pasado 9 de enero de este mismo año.


El veterinario resalta la ardua tarea que tuvieron que llevar a cabo, “para cada uno de sus codos, tuvimos que irnos a la articulación y restaurar la alineación. Luego colocamos un alfiler en la articulación para mantenerlo recto mientras sus huesos en crecimiento tomaban forma, y su cuerpo depositaba el tejido cicatricial interno que necesita para que tenga estabilidad a largo plazo”, explica el veterinario.


Tras la operación, Clary señala que procederán a retirar los alfileres de las articulaciones, “con la esperanza que, para ese momento, su cuerpo ya haya hecho lo que tiene que hacer para mantener los codos estables".


Por último, una vez que los codos de Milo sean estables, será cuando comience una terapia de rehabilitación intensiva. De esta manera, el experto apunta que “va a ser un largo recorrido. Pero si sus codos permanecen en su lugar durante las primeras tres semanas, tendrá posibilidades de dejar de arrastrarse y ser capaz de caminar como deberían hacer todos los perros”.




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