El control de la salud animal, clave para una ganadería sostenible

Desde Europa apuestan por la vacunación y mejorar las medidas en materia de bioseguridad para incrementar la rentabilidad de las explotaciones, mejorar el bienestar animal y mantener a raya los efectos adversos de las patologías en la seguridad alimentaria.
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El proyecto Prohealth, financiado con fondos de la Unión Europea y que tiene como objetivo mejorar la competitividad y la sostenibilidad de las modernas explotaciones porcinas y avícolas en Europa, ha elaborado un informe sobre estrategias innovadoras para lograr una ganadería sostenible y rentable, con el fin de dar a conocer los distintos aspectos de la producción intensiva de ganado porcino y aviar que influyen en las patologías animales.


Tras un trabajo de 5 años que acaba de finalizar, el equipo de Prohealth, en lo referente al ganado porcino, señala que cabe aumentar el rendimiento de la cabaña porcina mediante técnicas de macrodatos con las que predecir enfermedades y riesgos para la bioseguridad.


Para llegar a esta conclusión, emplearon sensores de vigilancia medioambiental para determinar hasta qué punto contribuye el entorno de la granja a la aparición de enfermedades respiratorias en cerdos de engorde. Los investigadores a cargo del proyecto también identificaron una firma genética capaz de identificar cerdos con deficiencias respiratorias y cambios importantes en la expresión génica asociados con la cifosis lumbar.


En cuanto a los estudios realizados en el marco del proyecto sobre enfermedades agrícolas, los investigadores determinaron que el Escherichia coli es una de las principales amenazas para la salud de las explotaciones avícolas europeas.


En este sentido, las infecciones por E. coli fueron la causa más común de mortalidad en pollos de engorde y gallinas ponedoras, y las que más pérdidas económicas causaron a los agricultores.

De este modo, el equipo del proyecto determinó que “la vacunación y las medidas en materia de bioseguridad son capaces de incrementar la rentabilidad de las explotaciones, mejorar el bienestar animal y mantener a raya los efectos adversos de las patologías en la seguridad alimentaria mundial”.


LOS GANADEROS DEBEN COMUNICAR MEJOR


La ganadería hace tan solo unas décadas que se ha sometido a una intensificación destinada tanto a abastecer a una población mundial creciente como a hacer frente a la competencia global, pero esta ganadería intensiva provoca que se aumenten las enfermedades por las nuevas prácticas de gestión del ganado que ponen en peligro la salud y el bienestar de los animales.


Por ello, la industria porcina y avícola están trabajando constantemente para mejorar la salud y el bienestar animal, pero una encuesta realizada en cinco países europeos desveló que los ganaderos deben difundir mejor sus esfuerzos entre los consumidores, los cuales aún desconocen en gran medida en qué consisten las prácticas ganaderas modernas.


“El proyecto Prohealth difunde el trabajo de este sector destinado a abordar varios temas señalados en el estudio como por ejemplo la reducción del uso de antibióticos. Los resultados de esta encuesta también apuntan a que esta información no está llegando a los consumidores. Es importante garantizar que la voz del sector se transmite con nitidez”, indica la doctora Beth Clark de la Universidad de Newcastle (Reino Unido).