¿Es el veterinario el profesional sanitario más discriminado?

Salarios por debajo de lo estipulado, horas de más, el estrés de trabajar sólo, sin pluses ni pagas extras.
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Muchas son las falsas creencias que rodean a la profesión veterinaria, ideas infundadas que no se ajustan al día a día del trabajo que se realiza, ni de las condiciones en las que se encuentran muchos profesionales.


Una de ellas es el salario medio que cobra un veterinario en España, ya que, según el portal Indeed, rondaría los 2.070€ mensuales. Cuantía que en la mayoría de los casos ni se cumple, ni se acerca a la realidad.


Sí es más habitual encontrar casos en los que el estrés se convierte en el día a día del profesional, con innumerables guardias, horas extra e incomprensión por parte del usuario de sus servicios, añadiendo el plus de que en la mayoría de los casos se trabaja sólo, con toda la dificultad de gestión, atención y resolución de problemas que ello conlleva. Aparte, no sin menos ser importante el intrusismo que sufre el sector.

Laura, veterinaria de Badajoz afincada en Sevilla, cuenta su experiencia, "siempre se habla de las horas que hacen los médicos y enfermeras, de las noches, de las condiciones y lo que soportan... Pero apenas se habla del veterinario". Y añade, "también somos médicos, quizás moralmente no lo vea así todo el mundo, pero clínicamente es así".


Con respecto a la presión y las condiciones en las que se encuentran, la veterinaria señala que "las guardias y noches solemos trabajar solos, por lo que gente indeseable se dedica a llamar y molestar o a ir a la clínica y amenazar, agredir...". Por otra parte, indica el sufrido trabajo físico que tienen que soportan al trabajar solos, "tenemos que mover entre otras cosas animales de 40 kg".


Otro aspecto problemático del sector son los horarios. En muchos casos, suele ser superior al que se refleja en el contrato, "trabajamos una gran cantidad de horas de más, tanto en la clínica como fuera, intentando hacer malabarismos para salvar la vida de nuestros pacientes. Cuando, además, en muchos casos no hay medios o no hay presupuesto para más."


"No estamos valorados, no queremos que nos den las gracias por hacer nuestro trabajo, queremos respeto y no insultos. No por ser veterinario tenemos que atender gratis". La veterinaria explica que de media reciben semanalmente 4 clientes que "nos critican e insultan por cobrar, ya que, según su criterio, si somos veterinarios nos gustan los animales y no deberíamos cobrar".


Y es que, como bien explica, "se da por hecho que somos ricos y es una mentira, da gracias si cobras algo más de 1.000 euros", puntualiza.


Por último, añade que la profesión veterinaria es "muy bonita, no podría hacer otra cosa, de verdad, pero a veces el sueño que hemos tenido de niños se convierte en pesadilla por culpa de las personas. El día que me dan las gracias, o que me dan un abrazo, o me traen una foto o vídeo de sus mascotas para que vea lo bien que está, rompo a llorar de emoción como una niña".



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