El ácaro rojo afecta al 90% de los productores de huevo en España

El ácaro rojo se trata de un parásito externo que ataca a las gallinas y les produce enfermedades que pueden ser transmitidas al hombre.
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El Dermanyssus Gallinae, conocido como ácaro rojo, se trata de un parásito externo muy pequeño, pero del tamaño suficiente como para que sea visible al ojo humano.


En el mundo de la avicultura, especialmente las gallinas, son las principales afectadas por este ácaro, ya que al ser un parásito hematófago, es decir, que se alimenta de la sangre, les provoca numerosas enfermedades, que a su vez, pueden ser transmitidas a las personas.


Desde el grupo SaBio de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), explican que lo que hace tan 'escurridizo' a este ácaro es “la capacidad para esconderse durante el día en grietas y orificios lejos del alcance de las gallinas para, de noche, salir de sus escondites y alimentarse de ellas”.


Entre las consecuencias que pueden tener las infestaciones, el equipo universitario las divide en tres grupos, dependiendo de a quién o a qué repercutan.


En primer lugar, exponen que las repercusiones que el parásito tiene sobre la gallina pueden presentarse en forma de enfermedades. “Dado que el ácaro se alimenta de la sangre de las aves, esto puede llegar a producirles anemia, y en los casos más graves, la muerte, a consecuencia de una exanguinación. Además, al actuar durante las horas en las que duermen, les impiden descansar correctamente, por lo que el nivel de estrés les aumenta", apuntan.


Por otra parte, las repercusiones en la salud pública también se hacen notables, y es que "puede picar a los humanos y producirles dermatitis y prurito", por lo que actualmente se requieren pesticidas para controlarlos y que no afecten a la salud, pero tampoco al medio ambiente.


Por último, y en cuanto a las repercusiones económicas del ácaro rojo se refiere, destacan "la reducción significativa de puesta de huevos y su calidad, estimándose pérdidas de hasta 231 millones de euros en la Unión Europea, así como el aumento de los costes derivados de los tratamientos para controlarlo".


En este sentido, destaca que “un total del 90% de los productores de huevos en España comparte este problema”.


CÓMO DETECTARLO


La recomendación de los expertos se basa en la realización de evaluaciones periódicas para medir el nivel de infestación de las gallinas, ya que “mediante una monitorización adecuada se pueden detectar de forma temprana infestaciones por el ácaro rojo", además de facilitar la toma de decisiones para determinar el momento de aplicar un tratamiento.



SEGUIMIENTO


Una vez detectado, existen varios métodos para realizar el seguimiento de la población de ácaros en una nave de gallinas ponedoras, para el que emplean técnicas económicas y fáciles de aplicar.


Uno de ellos, denominado Myte Monitorem System, se basa en la revisión visual de forma periódica de distintos puntos de la nave. Aunque se trata de un método barato y rápido, no resulta sensible cuando los niveles de infestación son bajos.


Por otra parte, se encuentran las trampas de cartón, consistentes en “la colocación de cartón ondulado de 10x7 cm durante dos días”. El inconveniente de este método es el largo tiempo que supone el recuento de ácaros.


Además de estos, existen otros métodos que requieren exámenes de las heces secas de las gallinas, de las plumas, el polvo y otros restos o trampas con tubos.

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