El riesgo de humanizar a las mascotas (VÍDEO)

La humanización de los animales de compañía puede generarles ansiedad y ataques de pánico. ​El 14 de enero celebran en los Estados Unidos el Día Nacional de vestir a las mascotas.
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Por todos es sabido que en los últimos años la conciencia respecto al mundo animal y nuestra relación con ellos están cambiado positivamente. Por ello, actualmente es bastante común ver cómo, en los hogares que viven mascotas, éstas llegan a ser uno más de la familia, teniendo su propia cama, sus juguetes e incluso formando parte de la mesa comiendo lo mismo que los demás.


“Estamos haciendo que los animales adquieran determinadas costumbres que no son innatas en él”, apunta Emma Vilchez, veterinaria de la Clínica Veterinaria Campos Elíseos, en declaraciones para Diario Veterinario.


En este sentido, una tendencia bastante en auge en cuanto a la humanización de los animales de compañía es la de vestirlos según la moda de cada temporada. Y es que tan en alza se encuentra esta moda, que incluso llegan a tener un día propio para que sus dueños los equipen con todo tipo de accesorios, como ocurre el 14 de enero en los Estados Unidos, que se celebra el Día Nacional de vestir a las mascotas. Pero, ¿es realmente una necesidad?


“En el caso de animales que viven en situaciones extremas por frío podría considerarse un beneficio que el animal vaya abrigado, para evitar congelaciones en las extremidades, pero son situaciones realmente de necesidad”. En lo referente al clima de España, la veterinaria asegura que “no es necesario, ni que vayan con botas de agua, ni trajes de neopreno, etc”. Además, asegura que en algunos casos “le podemos provocar problemas de piel, al taparles el pelo que no debe estar cubierto”.


Por otra parte, Moisés Heiblum, veterinario de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM de México, apunta que “las personas que tienden a humanizar a sus animales de compañía les causan un gran daño, ya que les exigen comportamientos que no son propios de su especie, limitando su bienestar y generándoles ansiedad”.





Además, Heiblum subraya que no sólo se trata de algo perjudicial para la mascota, sino que lo es para ambas partes pues “si un perro está todo el tiempo con su dueño, se crea apego excesivo, y cuando no está, el animal puede sufrir ansiedad por separación, que se manifiesta con ataques de pánico que lo motivan a destruir objetos, vocalizar, orinar y defecar dentro de la casa”.


Si bien, Vilchez destaca algunos aspectos positivos que han surgido de la humanización en mascotas, “podemos buscar paseadores de perros, o cuando nos vamos de vacaciones o tenemos algún inconveniente podemos encontrar guarderías caninas que estén adaptadas a sus necesidades”.

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