Un cliente con su mascota en el veterinario.

Los dueños de mascotas no siempre entienden a los veterinarios

​Un estudio norteamericano revela que existe una brecha comunicativa entre lo que los veterinarios creen transmitir y lo que sus clientes perciben.
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Un estudio realizado por la iniciativa estadounidense Partners for Healthy Pets, basado en encuestas realizadas durante cinco años, ha demostrado que existen “brechas significativas” en la comunicación entre los veterinarios y sus clientes. Concretamente, según difunde la Asociación Americana de Veterinarios (AVMA, por sus siglas en inglés), los datos indican que los dueños de las mascotas no siempre escuchan lo que los miembros del equipo veterinario creen que están comunicando.


De hecho, el estudio encontró que la mayoría de los dueños de animales de compañía no reconocen lo que realmente ocurre durante el examen clínico de su perro o gato.


Entre los problemas de comunicación más significativos, se encuentra la evaluación del dolor donde, en comparación con las respuestas de la encuesta dirigida a los profesionales, la mayoría de los clientes declaraban desconocer que durante la consulta se había realizado una evaluación del dolor del animal y que era un componente importante de la atención médica preventiva.


Por otro lado, en lo que respecta al examen dental, el personal de salud reportó tasas mucho más altas de exámenes dentales caninos y felinos realizados que lo que consideraban sus clientes. De esta forma, mientras que el 95% del personal veterinario indicó que las visitas preventivas caninas generalmente incluyen exámenes dentales, solo el 77.2% de los clientes creían que el examen dental había formado parte del chequeo a su perro. Para los pacientes felinos, las tasas de respuesta fueron 94.6% para el personal frente a 78.4% para los clientes.


También se detectaron lagunas en la comunicación con otros servicios veterinarios, como las evaluaciones nutricionales y de peso, pruebas internas de parásitos o las evaluaciones de comportamiento.


Por último, resaltan que este estudio debe hacer reflexionar a los veterinarios sobre cómo están transmitiendo su mensaje a los clientes.

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